martes, 8 de agosto de 2017

Explicación de la parábola del buen samaritano

La parábola del buen samaritano es la síntesis del conocimiento evangélico y de todo el conocimiento biblico: vivimos según la carne o vivimos según el espíritu: pecamos o vivimos rectamente.
Superficialmente la parábola parece referirse a la Misericordia, pero no es así. Los fariseos están en contraposición al buen samaritano quien da el ejemplo en el evangelio. Los fariseos siguen la ley de Moisés, la vieja ley, en cambio el buen samaritano sigue la "Ley de la Gracia". El buen samaritano actúa conforme a la Regla de Oro: "haz por los demás lo que te gustaría que hicieran por ti", Mateo 7:12. La Regla de Oro es conocida como Don Espiritual de la Rectitud. La diferencia en el comportamiento entre los fariseos y el buen samaritano se debe al uso de la empatía que es una facultad del espíritu.
El bien y el mal son discernimientos, modos de pensar, evaluar y elegir, son mentalidades. La gente es lo que la gente hace: pecamos o vivimos rectamente.
Las personas son como arboles que damos frutos, damos frutos de vida o frutos del espíritu, esto esta descrito en Gálatas 5:22-23, o bien damos frutos de muerte o obras de la carne, esto esta en Gálatas 5:19-21.
Los frutos del espíritu son amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.
Las obras de la carne son iras, contiendas, discenciones, envidias, homicidios, borracheras, orgías, adulterio, fornicación, hechicerías, enemistades, pleitos, celos.
http://www.quintoevangelio.com.ar/es/artículos/item/44-los-estilos-de-vida-y-sus-frutos.html